el Madrid que me encuentro en el camino.

El Obelisco de Calatrava que gira pero casi nunca se ve girar

>> El Obelisco de Calatrava es un regalo, de 93 metros de altura, de Caja Madrid a los madrileños. Situado en Plaza de Castilla, está compuesto por 504 láminas de bronce, de 7,70 metros cada una, que gracias a la acción de un centenar de pequeños motores logran un movimiento vascular. Estas pequeñas oscilaciones vistas en conjunto consiguen que toda la columna parezca ascender hacia el cielo. Un efecto óptico “emblemático” que pocos ciudadanos han visto: el obelisco se pone en marcha sólo en contadas ocasiones, lo que hace muy difícil ver sus placas en movimiento. Ya se sabe: evite hacer obsequios que requieren elevado coste de funcionamiento y mantenimiento.

1 comentario:

Javier García-Villaraco dijo...

Yo se que a caballo regalado, no le mires el diente... Pero es que este regalo es una PUTA MIERDA.